Una cena de verano

Sí…¡Ha llegado hace unos días!…es el verano, mi época del año favorita y aquella en la que parece que casi todo el mundo tiene una mayor predisposición a tomar la iniciativa para disfrutar de una u otra manera.

Un día surge…de repente se nos ocurre la posibilidad de abrir las puertas de casa y compartir una cena íntima con nuestros más cercanos o con gente a quién hace tiempo que tenemos ganas de ver y compartir un momento relajado. Ya me estoy imaginando la cara de algún lector sorprendido por el antagonismo de pensar que organizar una cena en casa puede ser compatible con estar relajado. Lo es y ello depende de la forma de plantearlo. Os voy a sugerir una sencilla manera de poner en marcha una velada para 6-8 personas sin especiales pretensiones, ya que dispuestos a montar una historia de mayor envergadura…¡Contactáis con Chapó! y os olvidáis hasta del más mínimo detalle (será un placer para este emprendedor).

Vistamos la mesa en tonos claros, preferiblemente hasta el suelo, aunque también pueden ser una opción elegante unos individuales o incluso caminos de mesa cruzados. Para complementar la decoración siempre son una apuesta segura las flores, aunque siendo por la noche y en verano me decanto por un montaje a base de velas. Incluso las velas las he mezclado en ocasiones con pétalos de flor. Si las velas son mayoría y tienen buena llama pueden convertirse en la luz principal de la cena, lo que dará un toque muy apetecible a la estancia despertando nuestros sentidos de una manera especial.

MESA TONOS CLAROS

MESA

La clave para no complicarnos es pensar que antes de comenzar todo tiene que estar preparado y seremos uno más de cuántos se sientan a la mesa. De lo contrario ya no será un momento relajado sino una maratón de idas y venidas a la cocina con la tensión de si aquello estará a la temperatura adecuada o si lo otro se habrá resecado por algún contratiempo. Es fundamental instalar una pequeña mesa de apoyo cercana con cubiteras con hielo picado en las que se dispondrán diferentes tipos de bebida (agua mineral, cerveza y vino blanco) así cómo el vino tinto a temperatura ambiente. Y una bandeja grande, que será de gran ayuda para las dos visitas de segundos que inevitablemente haremos a la cocina. Cero agobios…si queremos que los demás disfruten es verdaderamente complicado si mostramos nerviosismo o tensión alejándonos de la conversación por estar todo el tiempo haciendo las veces de camarero o de “megachef”, que ahora parece que esta a la última cuando en realidad roza el ridículo menos original.

Por todo ello propongo montar la mesa con antelación y optar por un menú en frío. Así podremos tener las variedades preparadas incluso desde muchas horas antes, tan sólo a falta de emplatar. Esto lo haremos siempre previamente a la llegada de nuestros invitados de tal manera que después sólo se trata de cambiar un plato por otro y ¡listo!. No hay que estar pendientes del horno, ni de calentar guarniciones, ni de transportar fuentes desde las que servir,etc…¡Bien!

Propongo un menú apetecible y fácil basado en la presentación y en raciones con mesura pues son tres variedades y es por la noche:

CREMA  FRÍA  DE  TOMATE  Y  ALBAHACA (casi a punto de hielo)

Lo ideal es tener un termo de acero de los de servicio de mesa para situarlo en la mesa de apoyo y el plato correspondiente ya se encontrará colocado sobre el bajoplato desde que montamos la mesa

CREMA DE TOMATE Y ALBAHACA

*****

PASTEL  DE  MERLUZA (adornado con unas varitas de verdura y salsa Gravelax)

Estará emplatada cada ración en la cocina sólo a la espera de ser trasladada a la mesa

PASTEL DE MERLUZA

*****

CARPACCIO  DE SOLOMILLO DE  BUEY

(acompañado de virutas de parmesano, rúcola y láminas de champiñón crudo)

Igualmente emplatado con anterioridad listo para salir a la mesa

CARPACCIO DE SOLOMILLO

*****

BAVAROIS  DE  LIMÓN (en ración individual)

BAVAROIS LIMON

*****

TRUFAS  DE  CHOCOLATE  BLANCO (perfectas para acompañar esa copa de sobremesa)

TRUFAS CHOCOLATE BLANCO CON LIMON

*****

Es ligero, fresco y digestivo.

 Una vez concluída la reunión no habrá bandejas manchadas, ollas por fregar, placas por limpiar ni hornos que adecentar…tan sólo menaje que llevar al lavavajillas y ropa de mesa que conducir a la lavadora. Todas los platos pueden estar preparados y presentados con antelación, reservando la hora anterior al comienzo de la cena para dedicarla a nosotros y elegir aquel atuendo con el que recibir a nuestros familiares o amigos.

Es verano y podemos hacer del blanco nuestro aliado también a la hora de vestirnos que, a buen seguro, aportará luz y calidez al momento y…sobre todo los hombres difícilmente lo haríamos en invierno.

CAMISA BLANCA

¡Hasta pronto!

 

 

8 Comentarios

Archivado en Sin categoría

8 Responses to Una cena de verano

  1. Lorenzo del Valle

    ¡Genial!…
    Acabo de solucionar una cena que queremos dar en casa para unos amigos que vendrán el próximo sábado.En total seremos siete y es un tostón tener un pie en la mesa y otro en la cocina.
    Espero poder tener pronto una ocasión,por mínima que sea,para delegar en Chapó alguna convocatoria familiar o social.
    De momento agradezco la sugerencia de esta semana que nos ha animado a no optar por la reserva en un restaurante,al menos de vez en cuando.

  2. Tacho

    ¡Perfecto Chapó!
    ¿Tienes alguna receta sencilla para preparar el pastel de merluza?

    • felipe

      Hola Tacho.
      Tengo varias recetas y voy a pasarte una sencilla basada en la filosofía de poder prepararla con antelación y servir en frío.

      Ingredientes para 6 personas:

      + 1 kg de filetes de merluza limpia de espinas
      + 4 huevos
      + 8 cucharadas de miga de pan del día anterior
      + 4 cucharadas de salsa de tomate frito natural
      + 3 cucharadas de leche
      + Sal

      Preparación:

      Hervir el pescado,picarlo y mezclarlo con la miga de pan a la vez que se añaden las cucharadas de leche.A continuación añadimos a la mezcla los huevos batidos y la salsa de tomate con el toque de sal correspondiente.
      Verter en un molde untado de aceite de oliva y cocerlo en el horno microondas durante 10 minutos a potencia máxima.
      Dejarlo enfriar antes de desmoldar.

      Cuando opto por esta receta la preparo el día anterior y,una vez fría,la conservo debidamente tapada en el frigorífico.El sabor se asienta y el pastel se refresca obteniendo el resultado deseado.
      Al día siguiente…¡mucho más cómodo aún!

  3. Natxo Wallinstein

    Muchas gracias por tu entrada.Tengo un grupo de amigos que montamos rotativamente cenas o comidas en las diferentes casas ( El grupo se llama CASA PASION) y en mi caso he de reconocer que aunque me encanta recibir en casa, me agobia muchisimo. No disfruto nada porque estoy pendiente de todo y termino por no comer absolutamente nada y llegar a los gintonics….con el estomago vacio.Como ya me conozco y no es cuestion de que se me suba el alcohol me hago un gintonic…de agua solamente, con su pepino, sus especias….pero solo de agua.
    El menu sugerido me parece ideal para una cena veraniega en una terraza o en un jardin.
    Muchas gracias por tu blog
    Saludos

    • felipe

      Muchas gracias a tí.
      Tu caso es el ejemplo perfecto de quien quiere disfrutar y la dedicación y entrega le frenan a sumarse al grupo como anfitrión.
      Me alegro de que hayas podido tomar nota de la sugerencia.
      Es un placer contar con tu lectura en el blog.
      ¡Bienvenido!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *